Despedida Pilar Luna Jiménez de Parga

Recientemente ha fallecido Pilar Luna Jiménez de Parga, ex abogada, magistrada y miembro del Grupo de Estudios de Política Criminal. Curtida en su juventud en las luchas del movimiento vecinal, ejerció la abogacía particularmente en el ámbito penal y en el laboral, siempre en defensa de los más desfavorecidos. Pilar Luna vivió y ejerció la abogacía con pasión, con una energía inagotable y una convicción firme, rocosa, en la necesidad de combatir las desigualdades y la injusticia.  

Ingresó en la carrera judicial en 1997. Su primer destino fue el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Picassent (Valencia), donde destacó su trabajo en defensa de los derechos de los internos del Centro Penitenciario ubicado en esa localidad valenciana; posteriormente ascendió a la categoría de magistrada y sirvió en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Alcira; finalmente, regresó a Madrid y fue titular del Juzgado de lo Penal núm. 29. Se incorporó a la asociación Jueces para la Democracia nada más ingresar en la carrera judicial, y posteriormente al Grupo de Estudios de Política Criminal.

La pasión por las causas justas, desde el respeto a la Ley, siguió inspirando su quehacer como Juez. Pilar Luna estuvo siempre en las antípodas del funcionario burócrata y en las antípodas de la melancolía profesional y política, y siguió luchando por el derecho con esa maravillosa pasión vital que siempre la caracterizó. En los últimos años de su trayectoria profesional, interrumpida por la grave enfermedad que acabó con su vida, peleó con firmeza y persistencia contra los defectuosos servicios de traducción que operaban en los Juzgados de Instrucción y en los Juzgados de lo Penal de Madrid, produciendo graves lesiones al derecho de defensa de investigados y acusados extranjeros y pobres.

Su singular energía, su fuerza, su convicción y generosidad dejan una huella inolvidable en quienes la conocimos. Afortunadamente eran contagiosas, y contribuyeron, tanto en Jueces para la Democracia como en el Grupo de Estudios Política Criminal, a revitalizar las ideas y la sensibilidad progresistas que animan a ambos colectivos.

Pocos meses antes de su fallecimiento, Pilar remitió un correo a sus compañeros de Jueces para la Democracia. El correo terminaba así: No olvidaremos nunca “los cordones de pobreza en torno a la capital, con sus paredes de cartón, sus techos de lata y sus habitantes en harapos”. 

¿Qué capital? Todas las capitales del mundo que he visitado.”

Hasta siempre, Pilar.

 

La junta directiva del Grupo de estudios de política criminal.

 

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